
Los colorantes alimentarios sintéticos, incluyendo el Indigotina (E132), Marrón HT (E155), Amarillo de Quinoleína (E104) y Carmoisina (E122), se utilizan ampliamente debido a su estabilidad cromática, solubilidad en agua y compatibilidad con matrices de alimentos procesados. Si bien los organismos reguladores han aprobado su uso, la creciente evidencia experimental sugiere que las estructuras moleculares de estos colorantes influyen no solo en sus propiedades de color, sino también en sus interacciones con macromoléculas biológicas, perfiles toxicológicos y detectabilidad analítica. Esta revisión sistemática sintetiza críticamente la literatura publicada entre 2010 y 2025 para dilucidar las relaciones estructura–interacción–detección para estos cuatro colorantes. Siguiendo las directrices PRISMA 2020, se analizaron 105 estudios elegibles, que abarcan resultados toxicológicos, mecanismos de unión a proteínas y ADN, tecnologías de sensores y métodos analíticos validados. El Indigotina y la Carmoisina demuestran una afinidad significativa por las albúminas séricas y los ácidos nucleicos a través de interacciones hidrofóbicas, apilamiento π–π e interacciones electrostáticas.
APROBADO Clasificación: química Una portada de revista JACS...